noticias

23-Octubre-2017

Crítica Abono 1

ESPLÉNDIDA INAUGURACIÓN DE LA TEMPORADA DE CONCIERTOS CON LA

                     ORQUESTA SINFÓNICA DE LA CIUDAD DE ELCHE

                                                                                                      

 

 Texto : Antoni Jakubowski

 

 

La nueva temporada de la OSCE ha arrancado con un atractivo programa en el cual se enfrentó una pieza relativamente moderna contra dos muy significadas obras de los “Clásicos Vieneses”. Un movimiento del Concierto Hernandiano “El amor, Josefina” de Francisco Grau-Vegara, ha sido programado como un preludio para esta fascinante actuación de la Sinfónica bajo la dirección de su titular MIHNEA IGNAT, a la vez rindiendo homenaje al poeta alicantino Miguel Hernández en el año del 75 aniversario de su fallecimiento. F. Grau-Vegara compuso música inspirada con la poesía de este gran poeta de la región - música llena de ambiente realmente contemplativo y poético. La interpretación de las cuerdas de la Sinfónica, completó formalmente las ideas del poeta y compositor, ofreciendo a los oyentes una interesante miniatura sonora.

 

El Concierto para violín y orquesta - maravillosa obra de L. van Beethoven - ocupa un lugar privilegiado en el repertorio de cada violinista concertista. Al lado de los conciertos de J. Brahms, P. I. Tchaikovsky, F. Mendelssohn y J. Sibelius el concierto de Beethoven es uno de los más apreciados y más frecuentemente ejecutados.El solista invitado VICENTE HUERTA desde los primeros compases, nos había confirmado en la convicción, que vamos a tener el inmenso placer de presenciar una interpretación extraordinaria. Al mostrar una perfecta técnica y enorme musicalidad, el violinista había ganado totalmente la simpatía de la audiencia. Los más exigentes pasajes del concierto y de las cadenzas de F. Kreisler, V. Huerta lo ejecutó con mucha facilidad, habilidad y soltura. En las partes líricas del concierto, el violín de V. Huerta transmitió una belleza simple, libertad sonora y sugestiva fuerza de las mejores emociones de la obra. La Orquesta y el maestro M. Ignat acompañaron al solista con gran esmero y dedicación, permitiéndole lucir hasta la coda final. También los “tutti”  han sido ofrecidos con gran espíritu beethoveniano. En resumen una impresionante interpretación. “Chapeau bas”.

 

 

Cierto es, que el director M. Ignat es en gran parte responsable del equilibrio sonoro. Se trata de un maestro altamente capacitado para equilibrar las texturas sonoras de su orquesta sin desatender a los elementos rítmicos y la unidad del conjunto. La famosa Sinfonía No. 40 de W. A. Mozart interpretada en la segunda parte del concierto ha sido, sin duda, una ocasión para mostrar estas cualidades. Desde el primer movimiento (Allegro molto) pasando por un estupendo segundo movimiento con buen fraseo (Andante), un enérgico y gracioso (Menuetto) y culminando con el Allegro assai - Finale, pudimos apreciar un excelente trabajo de flexibilidad y liviandad mozartiana. En general la orquesta con el maestro M. Ignat a la batuta actuó con mucha concentración a los requerimientos de la partitura, realizando en forma exacta todos los detalles y matices de la Sinfonía. El director y la OSCE supieron transmitir las mejores emociones y energías, concluyendo exitosamente esta espléndida inauguración de la temporada.  ¡¡¡ENHORABUENA!!!