noticias

09-Abril-2018

GRAN SOLISTA CON LA SINFÓNICA DE ELCHE

 

 

Tras una reciente y exitosa gira por Rumanía, el maestro MIHNEA IGNAT aparece nuevamente al frente de la ORQUESTA SINFÓNICA CIUDAD DE ELCHE para continuar la temporada de abono cuyo claro hilo conductor es el homenaje a la obra de W. A. Mozart.

 

La quinta velada de la temporada, titulada “Grandes Solistas II” ha comenzado con la interpretación de una obra corta de E. Grieg - “La última primavera”, donde las cuerdas de la OSCE mostraron una vez más sus extraordinarias cualidades expresivas e interpretativas. Una especie de bálsamo sonoro fue aplicado al oído de los asistentes provocando la sensación de una nostalgia temporal. A pesar de la orquesta relativamente pequeña hemos disfrutado de un sonido de cuerda muy empastado que se apoderó de los melómanos presentes. Una hermosa introducción a la actuación de la solista.

 

La invitación de la solista de trompa NURY GUARNASCHELLI ha sido muy acertada ya que tan sobresaliente intérprete de trompa se escucha con muy poco frecuencia como solista de los conciertos sinfónicos. La artista dio vida al Concierto No. 4 para trompa y orquesta de W. A. Mozart, mostrando una gran perfección interpretativa en todos los aspectos. La impecable técnica e afinación, el dominio total del instrumento, una estupenda musicalidad, su sonido limpio, claro y redondo y también una gran capacidad para transmitir las emociones encerradas en el texto musical son solamente algunos valores de su gran arte. Tengo que enfatizar que Nury Guarnaschelli contó con la más que evidente complicidad del maestro Mihnea Ignat y la orquesta - totalmente al servicio de sus ideas estilísticas e interpretativas. 

 

Después del descanso, la OSCE bajo la batuta de Mihnea Ignat interpretó una de las mejores obras del joven Mozart, la Sinfonía No. 29 en La Mayor, compuesta para una orquesta pequeña - quinteto de cuerdas más dos oboes y dos trompas. A pesar de la edad adolescente que tenía cuando compuso este sinfonía (solamente 19 años) el genio creativo de Mozart siempre nos sorprende con una inmensa cantidad de elementos, ideas y soluciones musicales que aparecen en cada obra frescas, sabrosas y fácilmente digeribles, como un plato de comida exquisita. El viernes pasado hemos participado en una cena musical de “tres platos” ricos y sabrosos, donde únicamente faltaba......... el vino! - (estoy feliz de poder cuestionar algo). La Sinfónica de Elche con su director Mihnea Ignat en el podio emanaba mucho entusiasmo, alegría y en muchos momentos pudimos presenciar momentos musicales realmente mágicos. Una interpretación estupendamente desarrollada, técnicamente y musicalmente impecable.